Lectura 1 de 4 · En familia

1 Reyes 15

1En el año dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá. 2Reinó tres años en Jerusalem. El nombre de su madre fue Maachâ, hija de Abisalom. 3Y anduvo en todos los pecados de su padre, que había este hecho antes de él; y no fue su corazón perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de David su padre. 4Mas por amor de David, dióle Jehová su Dios lámpara en Jerusalem, levantándole a su hijo después de él, y sosteniendo a Jerusalem: 5Por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, excepto el negocio de Uría Hetheo. 6Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de su vida. 7Lo demás de los hechos de Abiam, y todas las cosas que hizo, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y hubo guerra entre Abiam y Jeroboam. 8Y durmió Abiam con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de David: y reinó Asa su hijo en su lugar. 9En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá. 10Y reinó cuarenta y un años en Jerusalem; el nombre de su madre fue Maachâ, hija de Abisalom. 11Y Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre. 12Porque quitó los sodomitas de la tierra, y quitó todas las suciedades que sus padres habían hecho. 13Y también privó a su madre Maachâ de ser princesa, porque había hecho un ídolo en un bosque. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y quemólo junto al torrente de Cedrón. 14Empero los altos no se quitaron: con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida. 15También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, y plata, y vasos. 16Y hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el tiempo de ambos. 17Y subió Baasa rey de Israel contra Judá, y edificó a Rama, para no dejar salir ni entrar a ninguno de Asa, rey de Judá. 18Entonces tomando Asa toda la plata y oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, entrególos en las manos de sus siervos, y enviólos el rey Asa a Ben-adad, hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo: 19Alianza hay entre mí y ti, y entre mi padre y el tuyo: he aquí yo te envío un presente de plata y oro: ve, y rompe tu alianza con Baasa rey de Israel, para que me deje. 20Y Ben-adad consintió con el rey Asa, y envió los príncipes de los ejércitos que tenía contra las ciudades de Israel, e hirió a Ahión, y a Dan, y a Abel-beth-maachâ, y a toda Cinneroth, con toda la tierra de Nephtalí. 21Y oyendo esto Baasa, dejó de edificar a Rama, y estúvose en Thirsa. 22Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar ninguno; y quitaron de Rama la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y edificó el rey Asa con ello a Gabaa de Benjamín, y a Mizpa. 23Lo demás de todos los hechos de Asa, y toda su fortaleza, y todas las cosas que hizo, y las ciudades que edificó, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Mas en el tiempo de su vejez enfermó de sus pies. 24Y durmió Asa con sus padres, y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David su padre: y reinó en su lugar Josaphat su hijo. 25Y Nadab, hijo de Jeroboam, comenzó a reinar sobre Israel en el segundo año de Asa rey de Judá; y reinó sobre Israel dos años. 26E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, andando en el camino de su padre, y en sus pecados con que hizo pecar a Israel. 27Y Baasa hijo de Ahía, el cual era de la casa de Issachâr, hizo conspiración contra él: e hiriólo Baasa en Gibbethón, que era de los Filisteos: porque Nadab y todo Israel tenían cercado a Gibbethón. 28Matólo pues Baasa en el tercer año de Asa rey de Judá, y reinó en lugar suyo. 29Y como él vino al reino, hirió toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerlo, conforme a la palabra de Jehová que él habló por su siervo Ahías Silonita; 30Por los pecados de Jeroboam que él había cometido, y con los cuales hizo pecar a Israel; y por su provocación con que provocó a enojo a Jehová Dios de Israel. 31Lo demás de los hechos de Nadab, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 32Y hubo guerra entre Asa y Baasa rey de Israel, todo el tiempo de ambos. 33En el tercer año de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahía sobre todo Israel en Thirsa; y reinó veinticuatro años. 34E hizo lo malo a los ojos de Jehová, y anduvo en el camino de Jeroboam, y en su pecado con que hizo pecar a Israel.
Lectura 2 de 4 · En familia

Colosenses 2

1Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; 2Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; 3En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él: 7Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias. 8Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo: 9Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: 10Y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad: 11En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo; 12Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz; 15Y despojando los principados y las potestades, sacólos a la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo. 16Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados: 17Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo. 18Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne, 19Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios. 20Pues si sois muertos con Cristo cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis a ordenanzas, 21Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques, 22(Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.
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Ezequiel 45

1Y cuando partiereis por suertes la tierra en heredad, apartaréis una suerte para Jehová que le consagréis en la tierra, de longitud de veinticinco mil cañas y diez mil de ancho: esto será santificado en todo su término alrededor. 2De esto serán para el santuario quinientas de longitud, y quinientas de ancho, en cuadro alrededor; y cincuenta codos en derredor para sus ejidos. 3Y de esta medida medirás en longitud veinticinco mil cañas, y en anchura diez mil, en lo cual estará el santuario, el santuario de santuarios. 4Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes ministros del santuario, que se llegan para ministrar a Jehová: y seráles lugar para casas, y lugar santo para el santuario. 5Asimismo veinticinco mil de longitud, y diez mil de anchura, lo cual será para los Levitas ministros de la casa, en posesión, con veinte cámaras. 6Y para la posesión de la ciudad daréis cinco mil de anchura y veinticinco mil de longitud, delante de lo que se apartó para el santuario: será para toda la casa de Israel. 7Y la parte del príncipe será junto al apartamiento del santuario, de la una parte y de la otra, y junto a la posesión de la ciudad, delante del apartamiento del santuario, y delante de la posesión de la ciudad, desde el rincón occidental hacia el occidente, hasta el rincón oriental hacia el oriente: y la longitud será de la una parte a la otra, desde el rincón del occidente hasta el rincón del oriente. 8Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo: y darán la tierra a la casa de Israel por sus tribus. 9Así ha dicho el Señor Jehová: Básteos, oh príncipes de Israel: dejad la violencia y la rapiña: haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice el Señor Jehová. 10Peso de justicia, y epha de justicia, y bato de justicia, tendréis. 11El epha y el bato serán de una misma medida: que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el epha: la medida de ellos será según el homer. 12Y el siclo será de veinte geras: veinte siclos, con veinticinco siclos, y quince siclos, os serán una mina. 13Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un epha de homer del trigo, y la sexta parte de un epha de homer de la cebada. 14Y la ordenanza del aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro: diez batos harán un homer; porque diez batos son un homer. 15Y una cordera de la manada de doscientas, de las gruesas de Israel, para sacrificio, y para holocausto y para pacíficos, para expiación por ellos, dice el Señor Jehová. 16Todo el pueblo de la tierra será obligado a esta ofrenda para el príncipe de Israel. 17Mas del príncipe será el dar el holocausto, y el sacrificio, y la libación, en las solemnidades, y en las lunas nuevas, y en los sábados, y en todas las fiestas de la casa de Israel: él dispondrá la expiación, y el presente, y el holocausto, y los pacíficos, para expiar la casa de Israel. 18Así ha dicho el Señor Jehová: El mes primero, al primero del mes, tomarás un becerro sin defecto de la vacada, y expiarás el santuario. 19Y el sacerdote tomará de la sangre de la expiación, y pondrá sobre los postes de la casa, y sobre los cuatro ángulos del área del altar, y sobre los postes de las puertas del atrio de adentro. 20Así harás el séptimo del mes por los errados y engañados; y expiarás la casa. 21El mes primero, a los catorce días del mes, tendréis la pascua, fiesta de siete días: comeráse pan sin levadura. 22Y aquel día el príncipe sacrificará por sí, y por todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado. 23Y en los siete días de la solemnidad hará holocausto a Jehová, siete becerros y siete carneros sin defecto, cada día de los siete días; y por el pecado un macho cabrío cada día. 24Y con cada becerro ofrecerá presente de un epha, y con cada carnero un epha; y por cada epha un hin de aceite. 25En el mes séptimo, a los quince del mes, en la fiesta, hará como en estos siete días, cuanto a la expiación, y cuanto al holocausto, y cuanto al presente, y cuanto al aceite.
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Salmos 99-101 (cap. 99)

1Jehová reinó, temblarán los pueblos: él está sentado sobre los querubines, conmoveráse la tierra. 2Jehová en Sion es grande, y ensalzado sobre todos los pueblos. 3Alaben tu nombre grande y tremendo: él es santo. 4Y la gloria del rey ama el juicio: tú confirmas la rectitud; tú has hecho en Jacob juicio y justicia. 5Ensalzad a Jehová nuestro Dios, y encorvaos al estrado de sus pies: él es santo. 6Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su nombre; invocaban a Jehová, y él les respondía. 7En columna de nube hablaba con ellos: guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado. 8Jehová Dios nuestro, tú les respondías: tú les fuiste un Dios perdonador, y vengador de sus obras. 9Ensalzad a Jehová nuestro Dios, y encorvaos al monte de su santidad; porque Jehová nuestro Dios es santo.
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Salmos 99-101 (cap. 100)

1Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. 2Servid a Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo. 3Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 4Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre. 5Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
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Salmos 99-101 (cap. 101)

1Misericordia y juicio cantaré: a ti cantaré yo, oh Jehová. 2Entenderé en el camino de la perfección cuando vinieres a mí: en integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. 3No pondré delante de mis ojos cosa injusta: aborrezco la obra de los que se desvían: ninguno de ellos se allegará a mí. 4Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado. 5Al que solapadamente infama a su prójimo, yo le cortaré; no sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso. 6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: el que anduviere en el camino de la perfección, este me servirá. 7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. 8Por las mañanas cortaré a todos los impíos de la tierra; para extirpar de la ciudad de Jehová a todos los que obraren iniquidad.

El plan McCheyne organiza el día en dos pistas: las primeras lecturas para el culto en familia y las demás para la devoción personal.

En familia
1 Reyes 15 · Colosenses 2
Personales
Ezequiel 45 · Salmos 99-101