Lectura 1 de 4 · En familia
1 Reyes 16
1Y fue palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra Baasa, diciendo: 2Pues que yo te levanté del polvo, y te puse por príncipe sobre mi pueblo Israel, y tú has andado en el camino de Jeroboam, y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con sus pecados; 3He aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad de su casa: y pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat. 4El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, le comerán los perros; y el que de él fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo. 5Lo demás de los hechos de Baasa, y las cosas que hizo, y su fortaleza, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 6Y durmió Baasa con sus padres, y fue sepultado en Thirsa; y reinó en su lugar Ela su hijo. 7Empero la palabra de Jehová por mano de Jehú profeta, hijo de Hanani, había sido contra Baasa y también contra su casa, con motivo de todo lo malo que hizo a los ojos de Jehová, provocándole a ira con las obras de sus manos, para que fuese hecha como la casa de Jeroboam; y porque lo había herido. 8En el año veintiséis de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Ela hijo de Baasa sobre Israel en Thirsa; y reinó dos años. 9E hizo conjuración contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Y estando él en Thirsa, bebiendo y embriagado en casa de Arsa su mayordomo en Thirsa, 10Vino Zimri, y lo hirió y mató, en el año veintisiete de Asa rey de Judá; y reinó en lugar suyo. 11Y luego que llegó a reinar y estuvo sentado en su trono, hirió toda la casa de Baasa, sin dejar en ella meante a la pared, ni sus parientes ni amigos. 12Así rayó Zimri toda la casa de Baasa, conforme a la palabra de Jehová, que había proferido contra Baasa por medio del profeta Jehú; 13Por todos los pecados de Baasa, y los pecados de Ela su hijo, con que ellos pecaron e hicieron pecar a Israel, provocando a enojo a Jehová Dios de Israel con sus vanidades. 14Los demás hechos de Ela, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 15En el año veintisiete de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Zimri, y reinó siete días en Thirsa; y el pueblo había asentado campo sobre Gibbethón, ciudad de los Filisteos. 16Y el pueblo que estaba en el campo oyó decir: Zimri ha hecho conjuración, y ha muerto al rey. Entonces todo Israel levantó el mismo día por rey sobre Israel a Omri, general del ejército, en el campo. 17Y subió Omri de Gibbethón, y con él todo Israel, y cercaron a Thirsa. 18Mas viendo Zimri tomada la ciudad, metióse en el palacio de la casa real, y pegó fuego a la casa consigo: así murió, 19Por sus pecados que él había cometido, haciendo lo malo a los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel. 20Los demás hechos de Zimri, y su conspiración que formó, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 21Entonces el pueblo de Israel fue dividido en dos partes: la mitad del pueblo seguía a Thibni hijo de Gineth, para hacerlo rey: y la otra mitad seguía a Omri. 22Mas el pueblo que seguía a Omri, pudo más que el que seguía a Thibni hijo de Gineth; y Thibni murió, y Omri fue rey. 23En el año treinta y uno de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Omri sobre Israel, y reinó doce años: en Thirsa reinó seis años. 24Y compró él de Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, y edificó en el monte: y llamó el nombre de la ciudad que edificó, Samaria, del nombre de Semer, señor que fue de aquel monte. 25Y Omri hizo lo malo a los ojos de Jehová, e hizo peor que todos los que habían sido antes de él: 26Pues anduvo en todos los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, y en su pecado con que hizo pecar a Israel, provocando a ira a Jehová Dios de Israel con sus ídolos. 27Lo demás de los hechos de Omri, y todas las cosas que hizo, y sus valentías que ejecutó, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 28Y Omri durmió con sus padres, y fue sepultado en Samaria; y reinó en lugar suyo Achâb, su hijo. 29Y comenzó a reinar Achâb hijo de Omri sobre Israel el año treinta y ocho de Asa rey de Judá. 30Y reinó Achâb hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Achâb hijo de Omri hizo lo malo a los ojos de Jehová sobre todos los que fueron antes de él; 31Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel hija de Ethbaal rey de los Sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. 32E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. 33Hizo también Achâb un bosque; y añadió Achâb haciendo provocar a ira a Jehová Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que antes de él habían sido. 34En su tiempo Hiel de Beth-el reedificó a Jericó. En Abiram su primogénito echó el cimiento, y en Segub su hijo postrero puso sus puertas; conforme a la palabra de Jehová que había hablado por Josué hijo de Nun.
Lectura 2 de 4 · En familia
Colosenses 3
1Si habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. 5Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría: 6Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión. 7En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas. 8Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme a la imagen del que lo crio; 11Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos. 12Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia; 13Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él. 18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. 20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. 21Padres, no irritéis a vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. 22Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios: 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; 24Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís. 25Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.
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Ezequiel 46
1Así ha dicho el Señor Jehová: La puerta del atrio de adentro que mira al oriente, estará cerrada los seis días de trabajo, y el día del sábado se abrirá: abriráse también el día de la nueva luna. 2Y el príncipe entrará por el camino del portal de la puerta de afuera, y estará al umbral de la puerta, mientras los sacerdotes harán su holocausto y sus pacíficos, y adorará a la entrada de la puerta: después saldrá; mas no se cerrará la puerta hasta la tarde. 3Asimismo adorará el pueblo de la tierra delante de Jehová, a la entrada de la puerta, en los sábados y en las nuevas lunas. 4Y el holocausto que el príncipe ofrecerá a Jehová el día del sábado, será seis corderos sin defecto, y un carnero sin tacha: 5Y por presente un epha con cada carnero; y con cada cordero un presente, don de su mano, y un hin de aceite con el epha. 6Mas el día de la nueva luna, un becerro sin tacha de la vacada, y seis corderos, y un carnero: deberán ser sin defecto. 7Y hará presente de un epha con el becerro, y un epha con cada carnero: mas con los corderos, conforme a su facultad; y un hin de aceite por cada epha. 8Y cuando el príncipe entrare, entrará por el camino del portal de la puerta: y por el mismo camino saldrá. 9Mas cuando el pueblo de la tierra entrare delante de Jehová en las fiestas, el que entrare por la puerta del norte, saldrá por la puerta del mediodía; y el que entrare por la puerta del mediodía, saldrá por la puerta del norte: no volverá por la puerta por donde entró, sino que saldrá por la de enfrente de ella. 10Y el príncipe, cuando ellos entraren, él entrará en medio de ellos: y cuando ellos salieren, él saldrá. 11Y en las fiestas y en las solemnidades será el presente un epha con cada becerro, y un epha con cada carnero; y con los corderos, lo que le pareciere; y un hin de aceite con cada epha. 12Mas cuando el príncipe libremente hiciere holocausto o pacíficos a Jehová, abriránle la puerta que mira al oriente, y hará su holocausto y sus pacíficos, como hace en el día del sábado: después saldrá; y cerrarán la puerta después que saliere. 13Y sacrificarás a Jehová cada día en holocausto un cordero de un año sin defecto, cada mañana lo sacrificarás. 14Y con él harás todas las mañanas presente de la sexta parte de un epha, y la tercera parte de un hin de aceite para mezclar con la flor de harina: presente para Jehová continuamente por estatuto perpetuo. 15Ofrecerán pues el cordero, y el presente y el aceite, todas las mañanas en holocausto continuo. 16Así ha dicho el Señor Jehová: Si el príncipe diere algún don de su heredad a alguno de sus hijos, será de ellos; posesión de ellos será por herencia. 17Mas si de su heredad diere don a alguno de sus siervos, será de él hasta el año de libertad, y volverá al príncipe; mas su herencia será de sus hijos. 18Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión: de lo que él posee dará herencia a sus hijos; para que mi pueblo no sea echado cada uno de su posesión. 19Metióme después por la entrada que estaba hacia la puerta, a las cámaras santas de los sacerdotes, las cuales miraban al norte, y había allí un lugar a los lados del occidente. 20Y díjome: Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán el sacrificio por el pecado y la expiación: allí cocerán el presente, por no sacarlo al atrio de afuera para santificar al pueblo. 21Luego me sacó al atrio de afuera, y llevóme por los cuatro rincones del atrio; y en cada rincón había un patio. 22En los cuatro rincones del atrio había patios juntos de cuarenta codos de longitud, y treinta de anchura: tenían una misma medida todos cuatro a los rincones. 23Y había una pared alrededor de ellos, alrededor de todos cuatro, y chimeneas hechas abajo alrededor de las paredes. 24Y díjome: Estos son los aposentos de los cocineros, donde los servidores de la casa cocerán el sacrificio del pueblo.
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Salmo 102
1Jehová, oye mi oración, y venga mi clamor a ti. 2No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina a mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate a responderme. 3Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados. 4Mi corazón fue herido, y secóse como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan. 5Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne. 6Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el buho de las soledades. 7Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado. 8Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado. 9Por lo que como la ceniza a manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro, 10A causa de tu enojo y de tu ira; pues me alzaste, y me has arrojado. 11Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba. 12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, y tu memoria para generación y generación. 13Tú levantándote, tendrás misericordia de Sion; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado. 14Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión. 15Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria; 16Por cuanto Jehová habrá edificado a Sion, y en su gloria será visto; 17Habrá mirado a la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos. 18Escribirse ha esto para la generación venidera: y el pueblo que se criará, alabará a JAH. 19Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos a la tierra, 20Para oir el gemido de los presos, para soltar a los sentenciados a muerte; 21Porque cuenten en Sion el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalem, 22Cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir a Jehová. 23El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días. 24Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años. 25Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos. 26Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados: 27Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán. 28Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti.
El plan McCheyne organiza el día en dos pistas: las primeras lecturas para el culto en familia y las demás para la devoción personal.
En familia
1 Reyes 16 · Colosenses 3
Personales
Ezequiel 46 · Salmo 102