Lectura 1 de 4 · En familia
1 Crónicas 5-6 (cap. 5)
1Y los hijos de Rubén, primogénito de Israel, (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel; y no fue contado por primogénito. 2Porque Judá fue el mayorazgo sobre sus hermanos, y el príncipe de ellos: mas el derecho de primogenitura fue de José.) 3Fueron pues los hijos de Rubén, primogénito de Israel: Enoch, Phallu, Esrón y Charmi. 4Los hijos de Joel: Semaías su hijo, Gog su hijo, Simi su hijo; 5Michâ su hijo, Recaía su hijo, Baal su hijo; 6Beera su hijo, el cual fue trasportado por Thiglath-pilneser rey de los Asirios. Este era principal de los Rubenitas. 7Y sus hermanos por sus familias, cuando eran contados en sus descendencias, tenían por príncipes a Jeiel y a Zachârías. 8Y Bela hijo de Azaz, hijo de Sema, hijo de Joel, habitó en Aroer hasta Nebo y Baal-meón. 9Habitó también desde el oriente hasta la entrada del desierto desde el río Eufrates: porque tenía muchos ganados en la tierra de Galaad. 10Y en los días de Saúl trajeron guerra contra los Agarenos, los cuales cayeron en su mano; y ellos habitaron en sus tiendas sobre toda la haz oriental de Galaad. 11Y los hijos de Gad habitaron enfrente de ellos en la tierra de Basán hasta Salca. 12Y Joel fue el principal en Basán, el segundo Sephán, luego Janai, después Saphat. 13Y sus hermanos, según las familias de sus padres, fueron Michâel, Mesullam, Seba, Jorai, Jachân, Zia, y Heber; en todos siete. 14Estos fueron los hijos de Abihail hijo de Huri, hijo de Jaroa, hijo de Galaad, hijo de Michâel, hijo de Jesiaí, hijo de Jaddo, hijo de Buz. 15También Ahí, hijo de Abdiel, hijo de Guni, fue principal en la casa de sus padres. 16Los cuales habitaron en Galaad, en Basán, y en sus aldeas, y en todos los ejidos de Sarón hasta salir de ellos. 17Todos estos fueron contados por sus generaciones en días de Jothán rey de Judá, y en días de Jeroboam rey de Israel. 18Los hijos de Rubén, y de Gad, y la media tribu de Manasés, hombres valientes, hombres que traían escudo y espada, que entesaban arco, y diestros en guerra, eran cuarenta y cuatro mil setecientos y sesenta que salían a batalla. 19Y tuvieron guerra con los Agarenos, y Jethur, y Naphis, y Nodab. 20Y fueron ayudados contra ellos, y los Agarenos se dieron en sus manos, y todos los que con ellos estaban; porque clamaron a Dios en la guerra, y fuéles favorable, porque esperaron en él. 21Y tomaron sus ganados, cincuenta mil camellos, y doscientas cincuenta mil ovejas, dos mil asnos, y cien mil personas. 22Y cayeron muchos heridos, porque la guerra era de Dios; y habitaron en sus lugares hasta la transmigración. 23Y los hijos de la media tribu de Manasés habitaron en la tierra, desde Basán hasta Baal-Hermón, y Senir y el monte de Hermón, multiplicados en gran manera. 24Y estas fueron las cabezas de las casas de sus padres: Epher, Isi, y Eliel, Azriel, y Jeremías, y Odavia, y Jadiel, hombres valientes y de esfuerzo, varones de nombre y cabeceras de las casas de sus padres. 25Mas se rebelaron contra el Dios de sus padres, y fornicaron siguiendo los dioses de los pueblos de la tierra, a los cuales había Jehová quitado de delante de ellos. 26Por lo cual el Dios de Israel excitó el espíritu de Phul rey de los Asirios, y el espíritu de Thiglath-pilneser rey de los Asirios, el cual trasportó a los Rubenitas y Gaditas y a la media tribu de Manasés, y llevólos a Halad, y a Habor y a Ara, y al río de Gozán, hasta hoy.
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1 Crónicas 5-6 (cap. 6)
1Los hijos de Leví: Gersón, Coath, y Merari. 2Los hijos de Coath: Amram, Ishar, Hebrón y Uzziel. 3Los hijos de Amram: Aarón, Moisés, y Mariam. Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar, e Ithamar. 4Eleazar engendró a Phinees, y Phinees engendró a Abisua: 5Y Abisua engendró a Bucci, y Bucci engendró a Uzzi; 6Y Uzzi engendró a Zeraías, y Zeraías engendró a Meraioth; 7Y Meraioth engendró a Amarías, y Amarías engendró a Achîtob; 8Y Achîtob engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Achîmaas; 9Y Achîmaas engendró a Azarías, y Azarías engendró a Johanan; 10Y Johanan engendró a Azarías, el que tuvo el sacerdocio en la casa que Salomón edificó en Jerusalem; 11Y Azarías engendró a Amarías, y Amarías engendró a Achîtob; 12Y Achîtob engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Sallum; 13Y Sallum engendró a Hilcías, e Hilcías engendró a Azarías; 14Y Azarías engendró a Seraíah, y Seraíah engendró a Josadec. 15Y Josadec fue cautivo cuando Jehová trasportó a Judá y a Jerusalem por mano de Nabucodonosor. 16Los hijos de Leví: Gersón, Coath, y Merari. 17Y estos son los nombres de los hijos de Gersón: Libni, y Simi. 18Los hijos de Coath: Amram, Ishar, Hebrón, y Uzziel. 19Los hijos de Merari: Mahali, y Musi. Estas son las familias de Leví, según sus descendencias. 20Gersón: Libni su hijo, Joath su hijo, Zimma su hijo, 21Joab su hijo, Iddo su hijo, Zera su hijo, Jeothrai su hijo. 22Los hijos de Coath: Aminadab su hijo, Coré su hijo, Asir su hijo, 23Elcana su hijo, Abiasaph su hijo, Asir su hijo, 24Thahath su hijo, Uriel su hijo, Uzzia su hijo, y Saúl su hijo. 25Los hijos de Elcana: Amasai, Achîmoth, y Elcana. 26Los hijos de Elcana: Sophai su hijo, Nahath su hijo, 27Eliab su hijo, Jeroham su hijo, Elcana su hijo. 28Los hijos de Samuel: el primogénito Vasni, y Abías. 29Los hijos de Merari: Mahali, Libni su hijo, Simi su hijo, Uzza su hijo, 30Sima su hijo, Haggía su hijo, Assía su hijo. 31Y estos son a los que David dio cargo de las cosas de la música de la casa de Jehová, después que el arca tuvo reposo: 32Los cuales servían delante de la tienda del tabernáculo del testimonio en cantares, hasta que Salomón edificó la casa de Jehová en Jerusalem: después estuvieron en su ministerio según su costumbre. 33Estos pues con sus hijos asistían: de los hijos de Coath, Hemán cantor, hijo de Joel, hijo de Samuel; 34Hijo de Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliel, hijo de Thoa; 35Hijo de Suph, hijo de Elcana, hijo Mahath, hijo de Amasai; 36Hijo de Elcana, hijo de Joel, hijo de Azarías, hijo de Sophonías; 37Hijo de Thahat, hijo de Asir, hijo de Abiasaph, hijo de Core; 38Hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví, hijo de Israel. 39Y su hermano Asaph, el cual estaba a su mano derecha: Asaph, hijo de Berachîas, hijo de Sima; 40Hijo de Michâel, hijo de Baasías, hijo de Malchîas; 41Hijo de Athanai, hijo de Zera, hijo de Adaia; 42Hijo de Ethán, hijo de Zimma, hijo de Simi; 43Hijo de Jahat, hijo de Gersón, hijo de Leví. 44Mas los hijos de Merari sus hermanos estaban a la mano siniestra, es a saber, Ethán hijo de Chîsi, hijo de Abdi, hijo de Maluch; 45Hijo de Hasabías, hijo de Amasías, hijo de Hilcías; 46Hijo de Amasai, hijo de Bani, hijo de Semer; 47Hijo de Mahali, hijo de Musi, hijo de Merari, hijo de Leví. 48Y sus hermanos los Levitas fueron puestos sobre todo el ministerio del tabernáculo de la casa de Dios. 49Mas Aarón y sus hijos ofrecían perfume sobre el altar del holocausto, y sobre el altar del perfume, en toda la obra del lugar santísimo, y para hacer las expiaciones sobre Israel, conforme a todo lo que Moisés siervo de Dios había mandado. 50Y los hijos de Aarón son estos: Eleazar su hijo, Phinees su hijo, Abisua su hijo; 51Bucci su hijo, Uzzi su hijo, Zeraías su hijo; 52Meraioth su hijo, Amarías su hijo, Achîtob su hijo; 53Sadoc su hijo, Achîmaas su hijo. 54Y estas son sus habitaciones, conforme a sus domicilios y sus términos, las de los hijos de Aarón por las familias de los Coathitas, porque de ellos fue la suerte: 55Les dieron pues a Hebrón en tierra de Judá, y sus ejidos alrededor de ella. 56Mas el territorio de la ciudad y sus aldeas se dieron a Caleb, hijo de Jephone. 57Y a los hijos de Aarón dieron las ciudades de Judá de acogimiento, es a saber, a Hebrón, y a Libna con sus ejidos; 58A Jathir, y Esthemoa con sus ejidos, y a Hilem con sus ejidos, y a Debir con sus ejidos; 59A Asán con sus ejidos, y a Beth-semes con sus ejidos: 60Y de la tribu de Benjamín, a Geba con sus ejidos, y a Alemeth con sus ejidos, y a Anathoth con sus ejidos. Todas sus ciudades fueron trece ciudades, repartidas por sus linajes. 61A los hijos de Coath, que quedaron de su parentela, dieron diez ciudades de la media tribu de Manasés por suerte. 62Y a los hijos de Gersón, por sus linajes, dieron de la tribu de Issachâr, y de la tribu de Aser, y de la tribu de Nephtalí, y de la tribu de Manasés en Basán, trece ciudades. 63Y a los hijos de Merari, por sus linajes, de la tribu de Rubén, y de la tribu de Gad, y de la tribu de Zabulón, se dieron por suerte doce ciudades. 64Y dieron los hijos de Israel a los Levitas ciudades con sus ejidos. 65Y dieron por suerte de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón, y de la tribu de los hijos de Benjamín, las ciudades que nombraron por sus nombres. 66Y a los linajes de los hijos de Coath dieron ciudades con sus términos de la tribu de Ephraim. 67Y diéronles las ciudades de acogimiento, a Sichêm con sus ejidos en el monte de Ephraim, y a Gezer con sus ejidos, 68Y a Jocmeam con sus ejidos, y a Beth-oron con sus ejidos, 69Y a Ajalón con sus ejidos, y a Gath-rimmón con sus ejidos. 70De la media tribu de Manasés, a Aner con sus ejidos, y a Bilam con sus ejidos, para los del linaje de los hijos de Coath que habían quedado. 71Y a los hijos de Gersón dieron de la familia de la media tribu de Manasés, a Golan en Basán con sus ejidos y a Astharoth con sus ejidos; 72Y de la tribu de Issachâr, a Cedes con sus ejidos, a Dobrath con sus ejidos, 73Y a Ramoth con sus ejidos, y a Anem con sus ejidos; 74Y de la tribu de Aser, a Masal con sus ejidos, y a Abdón con sus ejidos, 75Y a Ucoc con sus ejidos, y a Rehob con sus ejidos; 76Y de la tribu de Nephtalí, a Cedes en Galilea con sus ejidos, y a Ammón con sus ejidos, a Chîriath-jearim con sus ejidos. 77Y a los hijos de Merari que habían quedado, dieron de la tribu de Zabulón a Rimmono con sus ejidos, y a Thabor con sus ejidos; 78Y de la otra parte del Jordán de Jericó, al oriente del Jordán, dieron, de la tribu de Rubén, a Beser en el desierto con sus ejidos; y a Jasa con sus ejidos, 79Y a Chêdemoth con sus ejidos, y a Mephaath con sus ejidos; 80Y de la tribu de Gad, a Ramot en Galaad con sus ejidos, y a Mahanaim con sus ejidos, 81Y a Hesbón con sus ejidos, y a Jacer con sus ejidos.
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Hebreos 10
1Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se allegan. 2De otra manera cesarían de ofrecerse; porque los que tributan este culto, limpios de una vez, no tendrían más conciencia de pecado. 3Empero en estos sacrificios cada año se hace conmemoración de los pecados. 4Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. 5Por lo cual, entrando en el mundo, dice: Sacrificio y presente no quisiste; mas me apropiaste cuerpo: 6Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. 7Entonces dije: Heme aquí (en la cabecera del libro está escrito de mí) para que haga, oh Dios, tu voluntad. 8Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen según la ley,) 9Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero. 10En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez. 11Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados: 12Pero este, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado a la diestra de Dios, 13Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. 14Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 15Y atestíguanos lo mismo el Espíritu Santo; que después que dijo: 16Y este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, y en sus almas las escribiré; 17Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades. 18Pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por pecado. 19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo, 20Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne; 21Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia. 23Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió: 24Y considerémonos los unos a los otros para provocarnos al amor y a las buenas obras; 25No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. 26Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado. 27Sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere sin ninguna misericordia: 29¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30Sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo. 31Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. 32Empero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones: 33Por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado. 34Porque de mis prisiones también os resentisteis conmigo, y el robo de vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que tenéis en vosotros una mejor sustancia en los cielos, y que permanece. 35No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: 36Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 37Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 38Ahora el justo vivirá por fe; mas si se retirare, no agradará a mi alma. 39Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino fieles para ganancia del alma.
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Amós 4
1Oid esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria, que oprimís los pobres, que quebrantáis los menesterosos, que decís a sus señores: Traed, y beberemos. 2El Señor Jehová juró por su santidad: He aquí, vienen días sobre vosotros en que os llevará en anzuelos, y a vuestros descendientes en barquillos de pescador. 3Y saldrán por los portillos la una en pos de la otra, y seréis echadas del palacio, dice Jehová. 4Id a Beth-el, y prevaricad; en Gilgal aumentad la rebelión, y traed de mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres años; 5Y ofreced sacrificio de alabanza con leudo, y pregonad, publicad voluntarias ofrendas; pues que así lo queréis, hijos de Israel, dice el Señor Jehová. 6Yo también os di limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros pueblos: mas no os tornasteis a mí, dice Jehová. 7Y también yo os detuve la lluvia tres meses antes de la siega: e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover: sobre una parte llovió; la parte sobre la cual no llovió, secóse. 8Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se hartaban: con todo no os tornasteis a mí, dice Jehová. 9Os herí con viento solano y oruga; vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares comió la langosta: pero nunca os tornasteis a mí, dice Jehová. 10Envié entre vosotros mortandad al modo que en Egipto: maté a cuchillo vuestros mancebos, con cautiverio de vuestros caballos; e hice subir el hedor de vuestros reales hasta vuestras narices: empero no os tornasteis a mí, dice Jehová. 11Trastornéos, como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón escapado del fuego: mas no os tornasteis a mí, dice Jehová. 12Por tanto, de esta manera haré a ti, oh Israel: y porque te he de hacer esto, aparéjate para venir al encuentro a tu Dios, oh Israel. 13Porque he aquí, el que forma los montes, y cría el viento, y denuncia al hombre su pensamiento; el que hace a las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová, Dios de los ejércitos, es su nombre.
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Salmos 149-150 (cap. 149)
1Cantad a Jehová canción nueva: su alabanza sea en la congregación de los santos. 2Alégrese Israel en su Hacedor: los hijos de Sion se gocen en su Rey. 3Alaben su nombre con corro: con adufe y arpa a él canten. 4Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: hermoseará a los humildes con salud. 5Gozarse han los píos con gloria: cantarán sobre sus camas. 6Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas, y espadas de dos filos habrá en sus manos; 7Para hacer venganza de las gentes, y castigo en los pueblos; 8Para aprisionar sus reyes en grillos, y sus nobles con cadenas de hierro; 9Para ejecutar en ellos el juicio escrito: gloria será esta para todos sus santos. Aleluya.
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Salmos 149-150 (cap. 150)
1Alabad a Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza. 2Alabadle por sus proezas: alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. 3Alabadle a son de bocina: alabadle con salterio y arpa. 4Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano. 5Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo. 6Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.
El plan McCheyne organiza el día en dos pistas: las primeras lecturas para el culto en familia y las demás para la devoción personal.
En familia
1 Crónicas 5-6 · Hebreos 10
Personales
Amós 4 · Salmos 149-150